jueves, 21 de junio de 2012

Desercion Escolar en Puerto Rico


¿Cómo afecta la deserción escolar en la sociedad y cómo la sociedad influye a que los/as estudiantes abandonen sus estudios?

          ¿Qué es educación?  Se entiende por educación al proceso en el que una persona se ve influenciada a desarrollar y cultivar aptitudes, conocimientos, hábitos y conductas y así lograr un proceso de socialización para enfrentarse positivamente a un medio social e integrarse al mismo para lograr un máximo desarrollo en su personalidad.  El permitir que el/la estudiante viva experiencias que ayuden a la búsqueda y expresión de su sentido existencial humano es el verdadero sentido de la educación; porque hay que recordar que el aprendizaje no solo es de información sino también de experiencias.  Ver la motivación a “ser más”, es necesario para la educación, en lugar de tener una motivación a “tener más”; ya que el “ser más” implica cierto compromiso para ayudar a los otros.
            Vivimos en un país que en el cual debemos esforzarnos cada día por lograr una sociedad mejor, la misma que se vea expresada en una convivencia sana, un respeto mutuo y en la cual la práctica de los valores no sea una casualidad.  Para este objetivo coincido con todos aquellos que consideran indispensable una formación de la persona basada en su desarrollo humano, fundamentado en el principio de que el hombre y la mujer son seres capaces de ser mejor, para bienestar suyo y el de los demás.  Sabemos que nuestra sociedad puertorriqueña ha experimentado varias problemáticas o situaciones con respecto a la educación como: pérdida de fondos federales y estatales, falta de maestros/as comprometidos/das con los/as estudiantes, planteles escolares totalmente inadecuados para que el proceso enseñanza-aprendizaje se lleve a cabo con éxito, falta de materiales educativos, familias desintegradas y entre otras.  Esto ha llevado a que gran parte de los/as estudiantes sientan desánimo y abandonen la escuela.  El término al que me refiero es la deserción escolar.  Por décadas la deserción escolar es uno de los problemas de mayor preocupación para todas las administraciones que han pasado por el Departamento de Educación en Puerto Rico.  A pesar de esto, cada año aumenta el número de estudiantes que abandonan la escuela sin completar un grado, ya sea en el nivel intermedio o superior.
            La deserción escolar es un problema educativo, que afecta el desarrollo del individuo que está dejando de asistir a la escuela y también de la sociedad en la que aquél, está conviviendo.  Como he mencionado, este mal ha sido uno de los problemas de mayor preocupación para la entidad que dirige la educación en nuestro país.  Cada año que pasa va aumentado la cantidad de estudiantes que renuncia a la escuela sin concluir el grado que cursaba y a esto se suma más preocupación en cuanto a este asunto.
            Estudios recientes sobre el tema de la deserción escolar en las escuelas públicas de Puerto Rico, coinciden en sus hallazgos con estudios realizados en décadas pasadas. Este hecho debe preocupar ya que si bien es cierto que el tema ha sido estudiado a profundidad con propuestas específicas para atender el mismo, la realidad es que hemos entrado al siglo XXI con el mismo problema de la deserción.  Dicho problema sigue aumentando y las estrategias no han tenido los resultados esperados si comparamos las cifras del pasado con las cifras del presente.
            Los/as maestros/as toman un papel muy importante en cuanto a la retención de los/as estudiantes en la escuela debido a que no sólo la función o responsabilidad del educador es enseñar conocimiento, sino que detrás de eso hay mucho más; una parte de eso es la inserción de esos conocimientos en la sociedad y por otra parte, enseñarle a convivir en este mundo.  No todos somos maestros/as comprometidos/as a que dicha responsabilidad se lleve a cabo y eso puede agravar el problema en cuanto a la deserción escolar.
            Necesitamos educadores/as que estén totalmente involucrados/as en la educación  y que sientan el deseo de llevar a cabo sus responsabilidades, que no vean esta tarea como algo obligado, sino que realicen sus funciones con dedicación y esmero.  Deben realizar actividades curriculares pertinentes y que despierten la atención y curiosidad del/de la alumno/a, de esa manera podemos retener a los/as estudiantes en la escuela.
            No sólo los/as maestros/as tienen la responsabilidad de educar a los futuros líderes y ciudadanos/as de nuestro país, sino que los padres deben realizar sus funciones y responsabilidades que tienen con sus hijos/as.  En el presente muchos progenitores no están totalmente comprometidos con la educación y formación de sus hijos/as, causa que puede llevar a un/a alumno/a abandonar la escuela.  Se requiere que los padres sean una guía y ayuden a sus hijos/as a poder llevar a cabo sus metas, como lo es poder obtener conocimiento al completar cada grado que le es requerido en la escuela elemental, intermedia y superior.  Los padres son de vital importancia en cuanto a este asunto se refiere: la educación de sus vástagos o retoños.
            La deserción escolar "se manifiesta en el hecho de que un alumno/a o un grupo de algunos no alcancen el nivel de conocimientos y capacidades exigidas para el logro de determinados objetivos educativos".  Históricamente, es un fenómeno relativamente reciente; aparece después de implantarse en la mayoría de los países una educación generalizada, una escolaridad obligatoria, y se acentúa con el proceso de democratización de la educación.  Otra definición acerca de la deserción escolar que podría ofrecer es el hecho de que los jóvenes y niños que asisten a la escuela, dejan de asistir a ésta; que cuando están yendo a nivel de primaria o secundaria, interrumpen sus estudios y dejan de asistir a las aulas escolares para completar su desarrollo y preparación académica, trayendo consecuencias inadecuadas en la vida de ellos y en la vida social del país.
            Al analizar las razones de los jóvenes para abandonar la escuela regular, los estudios hacen referencia a factores relacionados directamente con la escuela; conflictos con los maestros, falta de apoyo por parte del personal escolar, dificultades académicas, ausentismo, corte de clases, poca pertinencia de las clases con sus intereses, rezago escolar, suspensiones escolares, y problemas de disciplina.  Algunos estudios realizados en los Estados Unidos presentan resultados similares, al relacionar la deserción escolar con experiencias escolares, tales como: apatía hacia la escuela, rezago escolar (no pasar el grado; retención en un grado), bajo aprovechamiento académico, insatisfacción por estar en una escuela grande y despersonalizada, y falta de apoyo e interés por parte del personal escolar. En algunos estudios que ha realizado el Departamento de Educación demuestran que existe un patrón de alienación (enajenación) y conflicto con la escuela en los desertores escolares.  Además, se ha relacionado el problema de la deserción escolar con el currículo aburrido, sin interés y sentidos para sus vidas, a las relaciones de conflicto con los maestros (no explican lecciones discutidas en clase) y el no lograr entender el material (Pérez, 2006).  Otros aspectos se relacionan con la falta de disciplina e incumplimiento a las normas institucionales.  Respecto a las féminas, además de los factores mencionados anteriormente, se suman el embarazo en su etapa adolescente, matrimonio o emparejamiento.  Algunas veces, hay muchachas que se ausentan por un tiempo razonable y luego regresan para completar su grado escolar.  Sin embargo, muchas, para poder cumplir con su nueva responsabilidad de madre, no terminan de estudiar para dedicarse a tiempo completo a su nueva familia. En ocasiones, tienen que depender de un trabajo que le suministre lo suficiente, y en otras, de sus padres para poder criar a su hijo(a).  Es un hecho lamentable el que muchas no puedan recibir su diploma de graduación por tener que abandonar sus estudios.
            La deserción escolar como problemática social tiene efectos tanto a nivel social como a nivel individual.  Una deserción escolar importante, afecta la fuerza de trabajo; es decir, las personas con deserción escolar, tienen menor fuerza de trabajo, son menos competentes y más difíciles de calificar.  También es cierto que las personas que dejan de estudiar y no se preparan, tienen una baja productividad en el trabajo, y esto produce a nivel general en la nación, una disminución en el crecimiento del área económica.
            Según Brunner la deserción escolar, tiene efectos macro y micro.  A nivel macro, cada vez que un adolescente deserta el país tiene un desprecio de capital humano y económico, el Estado pierde el 16% del financiamiento público destinado a educación.  A nivel micro, la persona pierde una calidad de vida digna y oportunidades de trabajo, mejores remuneraciones entre otras. 
            Un punto importante que viene como consecuencia de apartarse de un contexto académico, es que la persona empieza a relacionarse con otro círculo social distinto y diferente, y si ese círculo social no es sano o en donde haya un ambiente de trabajo y responsabilidad, el joven se expone a muchísimos peligros de una sociedad corrupta como la que estamos viviendo.  Es decir, comienza a crecer en un ambiente donde habrá muchas tentaciones y posibilidades de comenzar a utilizar drogas, delincuencia y también en una vida vagabunda, errante y sin propósito.  Pero también es cierto que mientras el joven mantenga aspiraciones de superación, de tomar con seriedad sus estudios y de querer ser una persona que aporte benéficamente a la sociedad no va a caer fácilmente en las tentaciones antes mencionadas.
            Necesitamos estrategias que puedan combatir esta problemática que nos afecta como sociedad, pero también necesitamos estrategias que ayuden a retener a los estudiantes en sus escuelas y terminen sus estudios completamente.
            Un gran apoyo para que los niños y los jóvenes sigan adelante con sus estudios es que sus padres los apoyen y los orienten en lo que ellos quieran estudiar, que los escuchen si tienen algún problema escolar y que juntos salgan adelante con dicho problema.  La educación de los hijos es un deber inexcusable y un derecho inalienable de los padres.  Es necesario que los padres se involucren completamente en el proceso de educación de sus hijos, brindarle un total apoyo en todo momento y estar al tanto de sus tareas (exámenes, proyectos especiales, actividades especiales).
            Al participar activamente en la educación de sus hijos, tanto en el hogar como en la escuela, los padres envían mensajes importantes a sus hijos. Les demuestran que se interesan por las actividades que realizan y refuerzan la idea de que la escuela es importante.  Si la participación de los padres es importante dentro de la educación de sus hijos, es aún más importante la participación activa de los maestros en la educación de sus estudiantes.  Necesitamos maestros dedicados a la educación, que el mayor beneficiario sean sus alumnos.

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